Neuralgia Post Herpética…Si No Sabes De Qué Se Trata Te Conviene Seguir Leyendo!

neuralgia post herpetica

Neuralgia post herpética, grave consecuencia del herpes que puede evitarse!

La neuralgia post herpética es una gravísima enfermedad que podría fácilmente prevenirse. Sin embargo, 3 de cada 4 pacientes ni siquiera saben que existe una vacuna para ello.

Un dolor fuerte, insoportable; una experiencia difícil, como “entrar en un túnel cuyo final no es visible”.

Una enfermedad, con una duración media de 5-6 meses, con un gran impacto en la calidad de vida de los afectados, y que compromete el trabajo y las actividades diarias normales.

Esta es la experiencia de los pacientes con neuralgia post herpética que surge de estudios y encuestas realizadas a personas de 60 a 70 años de edad que padecían esta enfermedad, la principal complicación del herpes zóster o el fuego de San Antonio.

En su fase aguda, caracterizada por un dolor persistente e intenso, juzgado entre “fuerte” e “insoportable” por casi todos los encuestados (98%), la neuralgia post herpética tiene un fuerte impacto en la vida cotidiana.

Más del 40% de la muestra, declara que el dolor experimentado ha comprometido su vida profesional, con pérdida de días laborables.

Además, el 55% de los encuestados señalaron que, en la fase aguda de la enfermedad, ya no eran capaces de realizar varias actividades diarias por sí mismos.

Sin embargo, el dolor de la neuralgia post herpética podría evitarse: existe una vacuna que puede prevenir, con una sola dosis, la aparición del Herpes Zóster y la neuropatía resultante.

Pero 3 de cada 4 encuestados (74%) ignoran completamente su existencia.

Importante!
La neuralgia post herpética es una complicación frecuente de la infección por Herpes Zóster, más conocida como Fuego de San Antonio.

Este dolor también es muy resistente a las terapias analgésicas comunes: sólo uno de cada dos pacientes reporta alivio del dolor después del uso de medicamentos.

La prevención…una cuestión fundamental

Por esta razón, el papel de la prevención es crucial. Pero hay un vacío de comunicación real y relevante en esta patología.

La percepción del riesgo de enfermarse con Herpes Zóster es alta sólo en personas que han conocido la enfermedad por haberla contraído personalmente o por haberla experimentado a través de un familiar o amigo.

Aquellos que no perciben el riesgo generalmente ni siquiera saben que existe una vacuna que puede prevenir la enfermedad.

Por esta razón, es importante informar a la población sobre el aumento del riesgo de contraer el Herpes Zóster cuando tienen más de 60 años o padecen enfermedades crónicas, y hacer saber que la vacunación puede reducir en gran medida la posibilidad de contraer la enfermedad.

Uno de los aspectos más significativos de la encuesta se refiere a la falta de conocimiento sobre el Herpes Zóster, a partir de su relación con episodios pasados de varicela.

De hecho, sólo el 50% de los entrevistados sabe que el Herpes Zóster está relacionado con la varicela, que se había contraído muchos años antes.

Se trata de una importante laguna de información, ya que un tercio de los encuestados dijeron que no disponían de información al respecto, lo que también retrasó el diagnóstico.

La importancia de contar con un médico de cabecera

Los médicos de cabecera desempeñan un papel esencial, ya que son los puntos de contacto principales y más directos de los pacientes de edad avanzada y de riesgo.

A menudo, el médico de familia es uno de los primeros en diagnosticar una neuralgia post herpética.

La contribución del médico generalista a la vacunación contra el Herpes Zóster es crucial, ya que es capaz de identificar más fácilmente a los que están en situación de riesgo y puede realizar una acción de acercamiento y sensibilización cuando hay resistencia de los pacientes a la vacunación, así como la educación, dándoles la información necesaria sobre la vacuna.

El médico de familia es el que más frecuentemente está en contacto con los pacientes por varias razones: hay un contacto prolongado y un contacto muy directo.

Todo esto permite establecer una relación de gran confianza, hacer prevención, asesorar y motivar.

Es esencial garantizar que se proteja y respete el derecho a no sufrir innecesariamente, a evitar el dolor y el sufrimiento innecesarios.

El dolor debe ser prevenido siempre que sea posible, reconocido y tratado en otros casos, porque se refiere a la calidad de vida de la persona y a la calidad de la atención y de los cuidados prestados.

No cabe duda de que, a pesar de los progresos realizados en materia legislativa, sigue existiendo una especie de legado cultural en relación con el dolor, que se considera una parte inevitable de la enfermedad, que debe ser soportada.

En cambio, puede limitar severamente las actividades diarias y la independencia de la persona, especialmente en los casos en que el dolor se considera insoportable.

No es de extrañar que los encuestados digan que tuvieron que dejar el trabajo y pedir apoyo a los cuidadores, porque el dolor que reportaron es de un nivel muy alto e importante.

El impacto es muy fuerte tanto desde el punto de vista económico como psicológico: ver reducida la autonomía nunca es una experiencia agradable, más aún cuando se trata de personas mayores”.

La vacuna contra el herpes zóster, está indicada para personas de 50 años o más y aprobada en 60 países de todo el mundo, y se administra en una sola dosis.

No debemos subestimar la importancia de proteger a miles de personas, en su mayoría adultos y ancianos, de una enfermedad extremadamente incapacitante, evitándoles el dolor de la neuralgia post herpética y sus consecuencias particularmente peligrosas para quienes la padecen, en su mayoría personas frágiles.

Vacunar a toda la población, con especial atención a los grupos de edad más vulnerables y, por lo tanto, a los ancianos, es la única manera de prevenir las dolorosas y graves consecuencias asociadas al fuego de San Antonio.

Tenemos la posibilidad de hacerlo con una vacuna administrada en una sola dosis, lo que ha demostrado, en la vida real, eficacia y tolerabilidad: los datos a largo plazo (8 años después de la vacunación) indican una eficacia del 69% en la prevención de la neuralgia post herpética, la principal complicación del Herpes Zóster.

Ahora conozcamos un poco más sobre la neuralgia post herpética:

Síntomas

El dolor causado por la neuralgia post herpética se manifiesta, persistente, en las partes donde previamente se ha extendido el exantema, en diferentes formas: agudo y espeso, ardiente, profundo y continuo.

La piel puede volverse muy sensible, e incluso el contacto con la ropa o un ligero cambio de temperatura puede causar dolor intenso.

También se puede presentar comezón y entumecimiento.

La sensación dolorosa, que puede ser incapacitante, puede llevar a depresión, insomnio, pérdida de peso e incluso, aunque muy raramente, a pensamientos suicidas.

El virus del herpes zóster rara vez afecta a los nervios que controlan los movimientos musculares, causando debilidad, temblor y parálisis muscular.

Duración

Después del episodio del fuego de San Antonio, la neuralgia post herpética puede durar meses o cronizarse y continuar por años, incluso para siempre.

Causas

La neuralgia post herpética es provocada por el daño causado por el virus Herpes Zóster a las fibras nerviosas, que comienzan a enviar mensajes confusos e incorrectos al cerebro, causando dolor.

Diagnóstico

Se basa principalmente en los antecedentes de una infección herpética previa. La determinación de inmunoglobulinas se puede realizar (M indica un contacto reciente, G remoto).

La cura

Estos son los medicamentos y tratamientos indicados para la neuralgia post herpética:

Todos actúan sobre los síntomas, pero no curan la enfermedad.

  • Medicamentos antidepresivos: recetados con fines analgésicos, afectan a los neurotransmisores (como la serotonina y la norepinefrina) que envían mensajes entre las células cerebrales y que, en el caso de la neuralgia post herpética, desempeñan un papel en la forma en que el cuerpo interpreta las sensaciones dolorosas. Se administran especialmente si el dolor es ardiente y continuo.
  • Antiepilépticos: regulan la actividad eléctrica anormal del sistema nervioso causada por nervios dañados. Se prescriben especialmente si el dolor es intenso.
  • Analgésicos opiáceos (incluyendo codeína, tramadol, morfina): en gotas, tabletas o por vía intravenosa, alivian el dolor.
  • Terapias tópicas: son tratamientos para ser utilizados localmente, en la parte afectada por el dolor, directamente sobre la piel.
  • Ácido acetilsalicílico y solución de éter etílico: tiene un efecto analgésico
  • Yeso o ungüentos a base de lidocaína (un anestésico): tienen un buen efecto analgésico.
  • Desensibilización: es una técnica que tiene como objetivo rehabilitar la piel dolorida estimulándola. Si, por ejemplo, el dolor se desencadena por el contacto con la ropa, el médico puede sugerir frotar una toalla en la parte afectada durante varios minutos. Una vez más, si el dolor proviene de una sensibilidad anormal a la temperatura, puede ser aconsejable aplicar compresas calientes o frías.
  • Tens (estimulación eléctrica transcutánea de los nervios): consiste en aplicar electrodos en la zona dolorida conectados a un pequeño estimulador que el paciente puede llevar consigo, activandolo cuando el dolor crece, para aplacarlo. Sin embargo, la eficacia es modesta.
  • Hipnosis: es eficaz en muchos casos para mantener a raya el dolor crónico, profundo y debilitante
  • Neuro modulación: puede estar indicada para el dolor intenso, presente las 24 horas del día e indomable con medicamentos, incluyendo morfina.
  • Cirugía: es arriesgada porque involucra algunas espinas de la columna vertebral. La intervención consiste en destruir el punto donde los nervios dañados llegan al sistema nervioso central, para evitar que transmitan mensajes dolorosos al cerebro. Esta intervención para tratar la neuralgia post herpética, en muchos países ya no se practica.

Como podrás ver, hay personas que se han contagiado el virus del herpes y nunca en su vida tienen un solo síntoma.

Sin embargo hay muchos, donde este virus le cambió la vida o mejor dicho “su calidad de vida”.

No te descuides…mantente atento…infórmate cómo cuidarte y prevenir esta contagiosa enfermedad.

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